A la hora de aliñar nuestras ensaladas ¿qué aceite es el más idóneo?

A la hora de aliñar nuestras ensaladas ¿qué aceite es el más idóneo?

El verano ha entrado ya con fuerza y el calor unido a que tenemos poco tiempo para cocinar, lo mejor es decantarse por una buena ensalada con los productos de nuestra tierra.

Los ingredientes al gusto de cada uno, tomate, lechuga, escarola, aceitunas, atún… pero un elemento común en toda buena ensalada que se precie es aderezarla con aceite de oliva virgen extra.

Ahora bien, son muchas las variedades de AOVE que nos podemos encontrar y ello puede generarnos dudas de cuál es el más indicado para aliñar nuestra rica y fresca ensalada: ¿picual, arbequina, hojiblanca?

Sin tener que ser unos consumados expertos en la materia podemos tener claro una serie de conceptos para sacar el máximo partido a esta grasa vegetal, de la que ya no cabe duda de sus beneficios cardiosaludables.

Las diferentes categorías comerciales son aceite de oliva virgen extra, cien por cien zumo de aceituna, con una sola variedad, monovarietal, o coupage, distintas variedades; de oliva virgen, también cien por cien zumo de aceituna, recomendado para los mismos usos que el anterior; y el aceite de oliva a secas, que puede contener aceites de oliva refinados y también de los dos anteriores. Este último el que más se usa en la cocina para frituras, salsas y guisos.

Cada variedad tiene un color y un aroma diferente

A continuación se desgranan las variedades más comunes y sus características, así sabrás en todo momento cual emplear a la hora de aliñar tus ensaladas o cocinar cualquier otro exquisito plato:

Arbequina: es dulce, frutado, con aromas de manzana y plátano, fluido. Sirve para elaborar mahonesas, alioli, vinagretas, boquerones en vinagre, salmón marinado, carpacio de mariscos, gazpazchos, salmorejos y salteados. Muy apropiado para tomar crudo y en pastelería, para masas de repostería.

Hojiblanca: evoca la hierba fresca, con un ligero picor y sabor a almendras. Sirve tanto para tomar en crudo como para conservas, tanto si son vegetales como de pescados azules. Es muy suave para ensaladas y emulsiona muy bien y de forma intensa a la hora de hacer mahonesa o alioli. Para vinagretas, macerados de pescados fuertes, cremas frías y calientes y pastas es muy adecuada esta variedad.

Picual: más amargo, frutado, con aroma de higuera. Válido para ensaladas, frituras, patatas fritas, empanados y rebozados, guisos lentos, conservas de alimentos crudos o cocinados, ideal para quesos y chacinas en aceite y macerados de carne y caza. Como todos se puede también tomar crudo, en tostadas.