EL Cultivo Olivar para conseguir el mejor del Aceite de Oliva Virgen Extra - AOVE

 

Nutrición del Olivar

La nutrición de los olivos es fundamental para obtener aceitunas sanas y de gran calidad

En Castillo de Tabernas les proporcionamos la cantidad necesaria de nutritientes que no puedan obtener de manera natural, dependiendo el ciclo vegetativo en que se encuentren. Para ello es muy importante realizar en los momentos apropiados, una analítica de las reservas de nutrientes contenidas en los tallos y hojas, así cómo la fertilidad del suelo y sus características físico-químicas.

Para ello, se establecemos un programa de abonado racional, con abonos de distinta concentración de nutrientes, según las necesidades nutritivas y el ritmo de absorción de los mismos a lo largo de las distintas fases vegetativas del olivo, utilizando sólamente abonos autorizados y homologados, en el momento en que lo necesitan los olivos.

De esta manera, durante el crecimiento de ramas y brotes, en primavera, aumentamos de manera general la cantidad de nitrogeno, y pasado el verano incrementamos la cantidad de potasio, para favorecer el el proceso de creació del aceite de las aceitunas.

Riego del Olivar

El Riego Inteligente de los olivos permite detectar, prevenir y combatir las principales necesidades en el olivar

En Castillo de Tabernas tenemos instalado riego por goteo en toda nuestra finca de olivos, gestionado mediante nuestro sistema de riego de precisión, que nos permite aprovechar al máximo cada gota de agua apartando al olivo la cantidad de agua de riego que necesita en cada momento.

Nuestro sistema de sensores nos permite la medición en continuo de todos los datos que pueden afectar a la cantidad de agua que necesitarán los olivos, es fundamental para poder obtener la dinámica de los parámetros o procesos físicos o fisiológicos del olivo, como por ejemplo: la humedad y Tª del suelo, humedad relativa y Tª ambiental. En la medición continua, a aparte del valor del dato, lo interesante es visualizar la tendencia del proceso que permite generar un conocimiento global aplicable a la gestión del riego. Para conseguir esto, analizamos cada parámetro:

Suelo: con la monitorización del suelo se evalúa la dinámica de su humedad, cómo desciende cuando no se riega, la efectividad de un riego o una lluvia

Olivo: el propósito de conocer los datos del árbol es valorar el grado de estrés que sufre en un determinado estado fenológico y cómo puede afectarle a su crecimiento y productividad.

Clima: mediante la monitorización de la atmósfera es posible estimar o predecir el riesgo de padecer enfermedades y plagas. Conocer cómo la temperatura, la humedad relativa y el Déficit de Presión de Vapor condicionan la floración y el cuajado. Saber en qué estado vegetativo se encuentra el cultivo y cómo afecta a la vecería de la próxima campaña.

Así mismo, realizamos un análisis semanal, mediante fotos multiespectrales de varios satélites, de toda la plantación de olivos, para conocer que zonas pueden tener una mayor necesidad de agua o a cuales se les puede reducir el riego.

En las épocas que es posible, utilizamos el Riego Deficitario Controlado que consiste en reducir el riego por debajo de sus necesidades hídricas en los

periodos de estado vegetativo en los que el déficit de agua no afecta a la producción ni a la calidad de la cosecha

Poda del Olivar

La poda de los olivos es fundamental para obtener cosechas equilibradas

En Castillo de Tabernas iniciamos cada año la poda a finales del mes dse enero, cuando han pasado los días de frio con temperaturas más bajas. Comenzamos siempre por las zonas mas altas, donde pueda afectar menos el frío que pueda continuar produciendose.

En nuestro olivar podamos las ramas de los olivos, siempre de forma equilibrada y respetuosa con el desarrollo del olivar, aclarando o rebajando las ramas de manera controlada para equilibrar el crecimiento y la fructificación, evitando vecerías, y obteniendo cada año una producción de aceitunas homogénea y de gran calidad. De esta manera alargamos el periodo productivo,

y revitalizamos cada año los olivos, evitando su envejecimiento prematuro si se creara un exceso ramas.

La poda la realizamos formando el olivo generalmente con tres o 4 brazos, aclarando mas las calles por donde debe pasar la maquinaria y potenciando las lineas por donde no será necesario el parso de las máquinas. Podamos las ramas bajas menos productivas y mantenemos el centro del olivo abierto, para que penetren la luz sin dificultad.

Las ramas y hojas resultante de la poda son molidas en el campo, entre los olivos, para provecharlas cómo abono natural.