NutriSanum pone de manifiesto la importancia de un desayuno saludable para afrontar con energía la vuelta al cole

NutriSanum pone de manifiesto la importancia de un desayuno saludable para afrontar con energía la vuelta al cole

Cuando el curso escolar comienza, parece que los padres nos queremos preocupar más de la forma en la que nuestros hijos se alimentan y en ese sentido uno de los caballos de batalla está representado por el desayuno, esa comida, primera en el día y que tenemos cierta tendencia a olvidar un poco, tanto mayores como pequeños.
No es precisamente la comida a que más atención solemos prestar, pero no podemos olvidar que es muy importante, algunos han querido decir que es la más importante del día, pero no hay que llegar a esos extremos ya que en la alimentación saludable también se deben tener en cuesta patrones asociados con el régimen de vida y las tradiciones alimentarias.
No obstante, tras el descanso nocturno, nuestro organismo necesita nutrientes para poner en marcha toda la compleja maquinaria que compone nuestro cuerpo y entre ellos es esencial que exista un correcto aporte energético que permita desempeñar eficientemente nuestra función vital en las primeras horas de la jornada. No es necesario comer en el desayuno para todo el día ya que a lo largo de este tendremos distintas oportunidades de nutrirnos.
Desde el otro lado, la vida ajetreada, los horarios laborales y escolares y por qué no apuntarlo, el sueño sobre todo en los pequeños, que suele prevalecer sobre el hambre e incluso los desayunos aburridos y repetitivos no son un buen aliado de la mejor alimentación mañanera.
Cuando nos planteamos que los niños realicen un desayuno saludable, lo primero es entender que deben ingerir aquellos nutrientes que es permita rendir bien académica y físicamente evitando sobre todo alimentos que les provoquen potentes subidas de azúcar. Dicho esto, es momento de aclarar y erradicar un mito absurdo al respecto. Mucha gente afirma que es necesaria esta sustancia para rendir intelectualmente ya que es la “gasolina” del cerebro, y por tanto y hay que tomarla para sacar el máximo provecho a las neuronas, esto no es así. Nuestro sistema nervioso utiliza como único combustible la glucosa, que obtiene de los hidratos de carbono en general, también de las grasas y en caso extremo de ciertos componentes de las proteínas.
Por tanto, no necesitamos sacarosa, el típico azúcar de los dulces, sino glucosa, que se obtiene de múltiples alimentos. Nuestra recomendación, un desayuno equilibrado, al igual que el resto de las comidas.
Una opción interesante sería seguir el patrón lácteo+fruta+cereales pero atención, cereales no es sinónimo de cereales de desayuno para niños habitualmente muy ricos en sacarosa, sino pan, mejor integral con alguna grasa saludable, AOVE Castillo de Tabernas, aguacate o un poco de tomate, a la que se puede añadir una pequeña porción de proteínas, jamón, salmón, etc , un lácteo, no tiene porque ser leche, el yogurt es una opción muy recomendable, mejor aquel natural sin azúcar añadido, el que contenga menos ingredientes del mercado. Fruta fresca, si es en forma de zumo, natural y añadiendo la pulpa, nada de colarlo, si no, un ingrediente tan importante como la fibra desaparece con lo que será un alimento devaluado nutricionalmente y añadir unos frutos secos es una más que interesante opción saludable.
Se deben evitar alimentos azucarados tipo cacao soluble de dudosa calidad nutricional, batidos industriales y en general alimentos procesados.
Si somos capaces de conjugar estos elementos con los diferentes alimentos a nuestra disposición tendremos un desayuno saludable y variado ideal para los colegiales.