Castillo de Tabernas participa en un proyecto para la mejora integral del olivar financiado por la UE

Castillo de Tabernas participa en un proyecto para la mejora integral del olivar financiado por la UE

 

Este interesante e innovador proyecto generará información de gran utilidad para una gestión más eficiente del olivar mediante la creación de BIG DATA.

Castillo de Tabernas contribuye activamente en cuanto a la innovación se refiere , es por ello que apuesta por un novedoso proyecto mediante el cual se va a lograr la mejora integral del olivar.

El uso de la tecnología digital en el campo almerienses es una realidad papable, aunque su implantación está en la actualidad en fase inicial. Este proyecto, que cuenta con financiación de fondos de la Unión Europea, va a revolucionar el olivar ya que, integra dispositivos sensores de campo automatizados, que con otros métodos de recogida manual de datos, va a ayudar a la toma de mejores decisiones a la hora de gestionar de manera eficiente las fincas agrícolas de olivar.

Gracias a este proyecto que se está llevando a cabo en la provincia de Almería, a través de un grupo operativo compuesto por la Compañía Euroandaluza de Agrogestión S.L. ( Aceite Castillo de Tabernas), Gestión y Finanzas 365 (Climbea), la Asociación de Interés Estratégico Spanish Olive Technology y la Fundación Tecnova, se va a lograr un salto cualitativo no sólo en Almería , sino en el resto de España, en cuanto a la instalación de nuevas tecnologías en el sector oleícola se refiere.

Iniciativa en la que se comenzó a trabajar el pasado mes de enero y que cuenta con una partida de 150.000 € procedentes de la financiación otorgada al mismo por la Asociación Europea para la Innovación.

El lugar escogido para la implantación de este proyecto es el campo de Tabernas, concretamente en unos cultivos propiedad de la Compañía Euroandaluza de Agrogestión S.L. Un proyecto que busca recoger y sistematizar todos los datos sobre el cultivo: la cantidad de agua empleada para el riego, la temperatura ambiental o las producciones obtenidas año tras año.

Así, a través del uso de las nuevas tecnologías aplicadas al análisis de la información y su gestión y con un acceso globalizado se pretende optimizar los recursos agrarios y lograr:

  • Reducir el consumo de agua de riego
  • Reducir las labores de campo
  • Aumentar la cantidad y calidad de la producción
  • Reducir los consumos de productos fitosanitarios

Siendo el objetivo final la mejora global de las explotaciones agrícolas y en concreto del olivar, tanto en eficiencia como en calidad del producto final.

Señalar que para obtener la información se coloca una red de sensores inalámbricos, que se comunican entre sí a través de un sistema como Lora o Sigfox, de baja velocidad, que permiten, que su coste sea asequible, como explica el responsable de tecnología de invernaderos de Tecnova, Eduardo Pardo.

Por su parte Climbea, Gestión y Finanzas 365, aporta su sistema de gestión de la información recogida, que permite analizar los datos para que así el agricultor adquiera información útil que le ayude a decidir por ejemplo cómo y cuándo regar, guando se debe recoger la cosecha o saber qué cantidad de oliva va a obtener del cultivo.

Rafael Úbeda, presidente de Castillo de Tabernas, recuerda que “Hasta el momento, las decisiones con respecto a cómo manejar el cultivo se tomaban, en cierta manera a ojo”. Además señala algunos informes sobre el clima o rendimientos por zonas geográficas del Mapama como las fuentes de información disponibles para el cultivo, Datos insuficientes para la complejidad del anejo del olivar.

Así como explica Úbeda , el sistema de mejora de la gestión del cultivo del olivar busca establecer un control eficiente de todos los inputs que participan en el cultivo del olivar: el agua necesaria para regar se optimizara al máximo mediante la instalación de sensores para medir la evapotranspiración, cuestión que puede significar un ahorro de hasta el 20% en la tarifa del agua con respecto a la gestión convencional.

Rafael Úbeda apunta que para ello, se deben agrupar y mejorar los datos que ya existen, sacando informes acerca de las necesidades hídricas de cada cultivo, para emplear la cantidad exacta que se necesite. Al igual que en el caso de los nutrientes, la mano de obra o el empleo de energía. Así, al final se reducen los costes y se aumenta la producción sin perder la calidad de la cosecha, con los que pese a que es difícil se mejorará.

Cofinanciado por el Fondo Europeo Agrícola de Desarrollo Rural (FEADER) y la Junta de Andalucía, a través de la Conserjería de Agricultura, Pesca y Desarrollo Rural.