En plena floración los olivos de Castillo de Tabernas.

Conseguir el mejor aceite no es fruto del azar. El olivo es un árbol muy resistente, que es capaz de soportar situaciones muy extremas, pero conseguir un aceite de altísima calidad requiere de un cuidado diario que todas las semanas llevan a cabo los profesionales que trabajan en los terrenos donde crecen los olivos de Castillo de Tabernas en pleno desierto.

Se cuidan todos los detalles y este mes de mayo el desierto se llena de flores y los olivos se nos muestran en plena floración. El botón floral abre paso a la aparición de las primeras flores. En algunas ya se pueden ver los estambres. Hay que controlar las posibles plagas con tratamientos que mantengan toda la calidad del fruto que llegará en los próximos meses. El desierto de tabernas, su clima único en Europa ayuda a controlar plagas que en otros terrenos afectan al olivo.

Las flores crecen en racimos de entre 10 a 40 flores, según la variedad, cada flor tiene cuatro pétalos blancos, un poco carnosos, enfrentados en cruz, la flor tiene el centro amarillo anaranjado y el árbol se llena de racimos que transforman el aspecto del árbol y dan pinceladas blancas al olivar. Cada flor dura aproximadamente una semana por lo que la fase de floración de los olivos tiene una duración breve.

Pasear por los olivares de Castillo de Tabernas en flor es de las experiencias más agradables que podemos experimentar este mes de mayo. La mayoría de las flores del olivo son hermafroditas, tienen pistilo y estambres con polen, aunque algunas flores son solo masculinas, solo tienen estambres y por lo tanto no dan fruto. El polen de un olivo no puede fecundar sus mismas flores ni las de los olivos cercanos si los reconoce como de la misma familia, por eso la importancia de conseguir que cada flor se polinice con polen de su misma especie para conseguir luego un fruto de la máxima calidad.

Muchas las flores se caen a la semana, antes de llegar a ser polinizadas, y en los olivos de Castillo de Tabernas se trabaja durante estas semanas para conseguir que el máximo número de flores lleguen a dar fruto. Cuando caen las flores se forma un manto de pétalos blancos. De las flores que son fecundadas en el árbol, no todas llegarán al final de su ciclo, pues el árbol solo se quedará con los frutos que pueda sacar adelante. Serán aquellos más fuertes y sanos, los que luego se convertirán en aceitunas. Es una selección natural que hace cada planta y que permite que luego el resultado sea el de máxima calidad, el Aceite de Oliva Virgen Extra Castillo de Tabernas.